El último post de Esplugas sobre los problemas asociados con el regalar ropa usada para pobres africanos me ha hecho recordar Malawi. Y mientras las buenas intenciones crean estos problemas, también había muchos ejemplos del mercado aportando soluciones inesperadas.
Por ejemplo los puentes sobre el río principal en Lilongwe (la capital), conectando dos partes distintas del mercado durante la estación lluviosa. Por el módico precio de 1o kwacha (algo así como 5 céntimos), podías usar estos puentes. La oportunidad de negocio era claramente muy buena, por lo que llegó un momento en el que había varios compitiendo en un espacio de menos de 100 metros.