
Y luego uno ve el sueldo medio en Kensington and Chelsea y se da cuenta de que algo debe haber hecho mal en la vida. ¿O no? Un par de matices para no deprimirnos demasiado:
(1) Este gráfico muestra la media aritmética. Si tomamos la mediana, la impresión es distinta. En Wandsworth ese año solo la mitad de los contribuyentes ganaron más de 26.000 libras (comparado con la media de 50.000 libras). Incluso en Kensington and Chelsea solo la mitad de los contribuyentes ganaron más de 32.000 libras (comparado con la media de más de 150.000 libras).
(2) Las regresiones de la felicidad de Andrew Oswald sugieren que el matrimonio medio genera la misma felicidad que 60.000 libras más al año. Aunque sorprendentemente la evidencia dice que, ceteris paribus, cada hijo reduce la felicidad el equivalente de 5.000 libras al año. En conclusión, parece que mi familia me añade el equivalente de 50.000 libras al año en felicidad.
Claro que a alguien como Kantor los resultados de Oswald no le ayudarían a levatar el ánimo. En vez de ver la belleza de los coeficientes se enfocaría en la R2, que por supuesto yo he decidido ignorar.