Saturday, 31 January 2009

La solución para España: reforma del mercado laboral

Bueno, decía el lunes que hablaría sobre la solución al problema español al día siguiente pero me entretuve con mis nuevas estadísticas de Malawi. Así que aquí estoy en mi última mañana en Honduras dispuesto a cumplir con la última anotación de mi primer mes bloguero.

Los datos de la encuesta Doing Business 2009 del Banco Mundial sugieren que hay dos áreas en las que se necesitan reformas estructurales para acabar con el problema español del paro:

- La rigidez en el mercado laboral a la hora de hacer contratos.

- La burocracia y los gastos que conlleva el empezar un negocio.

Sin reformas en estas áreas la recuperación económica será aún más lenta y dolorosa. Así que me sorprende que los políticos de todos los partidos hayan evitado hacer referencia alguna a este tipo de reformas.

1. La rigidez en el mercado laboral
La encuesta Doing Business produce todos los años una clasificación de las economías mundiales con respecto a diez indicadores que afectan su competitividad. El indicador en el que España sale peor parada en esta clasificación global es en la rigidez del mercado laboral español a la hora de contratar trabajadores.

España está en el puesto número 160 en la clasificación de este indicador. Todos los países del G7 tienen mercados laborales más flexibles que el nuestro. Así EEUU tiene el mercado laboral más flexible, Japón y Canadá están los puestos 17 y 18, y el Reino Unido está en el puesto 28. Incluso Italia está en el puesto 75. Incluí en el gráfico algunos países africanos a los que siento un apego especial y resulta que Malawi y Ghana tienen mercados laborales más flexibles que el español y Mozambique está sólo un puesto por detrás de nosotros. Los únicos países que están en una peor situación son aquellos gobernados por lo que Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Alvaro Vargas Llosa han denominado la izquierda carnívora latinoamericana: Hugo y Evo comparten la última posición en está clasificación. Dado el discurso de nuestro gobierno socialista a lo mejor es que estamos siguiendo el modelo de la revolución bolivariana.

Clasificación global del indicador de flexibilidad laboral de la encuesta Doing Business del Banco Mundial

Fuente: http://www.doingbusiness.org/

Es interesante ahondar un poco más en los componentes de este indicador de rigidez laboral, entre otras cosas porque nos puede mostrar dónde son más necesarias las reformas. Para llegar a este indicador la encuesta analizó la legislación y regulaciones vigentes en cuatro áreas principales: dificultad de contratar, rigidez en los horarios de trabajo, dificultad de despido y los gastos que conlleva un despido. En todas estas áreas España está por detrás de del promedio de la OCDE.

Rigidez del mercado laboral (0 = flexibilidad total; 100 = rigidez total; excepto en gastos de despido que se refiere al número de semanas de salario)

Fuente: http://www.doingbusiness.org/

Lo que más salta a la vista es la dificultad que conlleva contratar a trabajadores. El mal puesto en esta área surge sobre todo de las restricciones que existen en torno a los contratos temporales, que es a su vez un reflejo de la obsesión con el contrato indefinido. Este problema no sería tan grave si no fuera por el tremendo gasto que le significa a un negocio el despido de un trabajador con contrato indefinido: como muestra el gráfico despedir a un trabajador que lleva empleado 20 años cuesta en España 56 semanas de salario, comparado con un promedio en la OCDE de sólo 26 semanas.

2. La burocracia y los gastos que conlleva empezar un negocio
No había planeado escribir sobre este indicador de la encuesta Doing Business, pero cuando lo ví no me pude contener. Aunque en la clasificación global de este indicador España no está tan mal como en la del indicador de rigidez de empleo, el resultado es también pésimo: estamos en el puesto número 140 del mundo y somos el país de la OCDE en el que más trabas se le pone a una persona que quiere empezar su propio negocio. Otra vez nuestra posición en la clasificación es comparable a la de mis países africanos favoritos, aunque si queremos seguir la vía del Socialismo del Siglo XXI todavía nos queda camino por recorrer – aunque esta vez parece que ni siquiera Hugo Chávez lo hace tan bien como Rafael Correa y Evo Morales.

Clasificación global en el indicador de facilidad para empezar un negocio (encuesta Doing Business del Banco Mundial)

Fuente: http://www.doingbusiness.org/

El desglose de este indicador también puede darles algunas ideas a nuestros políticos acerca de lo que se debe hacer. Mientras que de promedio en los países de la OCDE sólo hay que seguir seis pasos burocráticos para empezar una empresa, en España hay que seguir 10 – no sólo eso, sino que mientras de promedio en la OCDE se tarda 13 días en cumplimentar el proceso, en España se tarda 47 días. Y finalmente el proceso de registrar una nueva empresa conlleva un gasto equivalente a un 15% de la renta media anual (frente a un 5% de promedio en la OCDE), aunque estos gastos se ven compensados en parte por una aportación mínima de capital algo inferior al promedio de la OCDE.

El proceso para empezar una empresa conlleva…

Fuente: http://www.doingbusiness.org/

3. Los obstáculos a las reformas
Los datos nos muestran que España en lo que se refiere al mercado laboral y la creación de empresas es una economía tercermundista. Para meterse con los andaluces algunos españoles dicen que África empieza en Despeñaperros. Se equivocan – por lo menos en cuanto al mercado de trabajo África empieza en los Pirineos.

Cabría pensar que con unos datos como estos por lo menos uno de los grandes partidos políticos incluiría reformas en estas dos áreas al frente de sus propuestas para sacarnos de las crisis. Pues parece que no es así y que este es un tema tabú: España tiene una obsesión enfermiza con el contrato indefinido y todos quieren la seguridad y los privilegios que estos conllevan.

Se podría argumentar que la mayor división que existe hoy en día en la sociedad española no es la diferencia entre hombres y mujeres, socialistas y populares, parados y ocupados, o extranjeros y españoles. La mayor división es la que existe entre los doce millones de personas con un contrato indefinido y los once millones de personas en la población activa que no lo tienen (los 4,5 millones de asalariados con contratos temporales, los 3,5 millones de trabajadores por cuenta propia y los 3,2 millones de parados).



Los sindicatos y los grandes partidos han estado enfocados en mejorar las condiciones de empleo de esa mayoría de la población activa con contratos indefinidos. Esto no causó resentimiento durante la última década de crecimiento económico. Pero con la crisis que se nos ha venido encima empecinarse en subidas del salario mínimo y en el blindaje de los contratos indefinidos lo único que se va a conseguir es que incremente el paro aún más. Y ese paro se va a cebar especialmente en los trabajadores por cuenta propia y los asalariados con contratos temporales.

El conflicto social está servido. Un gobierno con un compromiso social verdadero con los más débiles enfocaría su esfuerzo en: (1) consignar a la historia los contratos indefinidos blindados españoles; y (2) facilitar los trámites para la creación de pequeñas empresas.

Algo me dice que estas propuestas no entran dentro del programa del Socialismo del Siglo XXI de Hugo Chávez y de José Luis Rodríguez Zapatero.

3 comments:

  1. Apparently, el Rey Manuel (and his lieutenant Panzarrías) have decided to leapfrog everyone to the forefront of civilization, Despeñaperros be damned.

    http://www.davidjackson.info/2009/junta-to-start-scheme-to-start-sl-companies-in-24-hours.htm

    ReplyDelete
  2. Muy bien esos datos, dicen mucho de la economia española, son muy interesantes.

    Pero creo que el problema no es solo Zapatero, esa falta de dinamismo en el mercado laboral español, tambien la sufrimos con Aznar. Aunque la situación era otra, Aznar quiso 'modernizar' el sistema laboral español 'intentando' unas series de reformas que aunque pequeñas propiciaron una huelga general en España que provocó que quedara todo en aguas de borrajas. Con que de abaratar el despido, haber quien se atreve en este país a hacerlo.Tenemos que tener en cuenta que aquí primero son los votos y luego va todo lo demás.

    La rigidez laboral en un momento como este ya nos está pesando como una losa, somos el país con más paro de Europa, pero aunque una reforma laboral encaminada a una disminución de costes despido, por ejemplo, daría un poco de comer al monstruo del desempleo, creo que el problema es más grave que eso.
    Cuando España iba bien, era el momento de intentar un nuevo modelo económico basado más en el capital y en la obra de man o cualificada y menos en la mano de obra no cualificada, contra la que no podemos competir a nivel mundial. Pero claro era más facil seguir construyendo, porque generó dividendos a muy corto plazo y consecuencias desastrosas a largo, pero bueno todos contentos.

    Ahora es demasiado tarde para arreglar el problema, las medidas urgentes serían reducir costes laborales para incitar el empleo, el problema es que los sueldos ya son tan bajos, que veremos quien paga la hipoteca.

    saludos

    ReplyDelete
  3. Cierto, Aznar y el PP intentó timidamente con hacer "reforma laboral", pero para eso habia que "educar" este pais de paletos y educarlos de intereses de los sindicatos (poder,dinero y vivir de esto). El PP y rajado sique sin enterarse y simplemente espera ha hacer como aznar: Esperar que el PSOE hunde el pais en la miseria y corrupccion....y asi ganar por defecto...

    ReplyDelete